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Pasacatre II

Fuente: http://www.laprovincia.es/opinion/2008/08/14/entradita-amor/170358.html

Elfidio Alonso

LA ENTRADITA DEL AMOR

 El Cancionero segoviano de Agapito Marazuela contiene 337 melodías, con inclusión de canciones y danzas de Ávila y Valladolid (edición de 1964). De ahí que fuese reeditado en 1981 con el título de Cancionero de Castilla para así poder abarcar un ámbito más amplio que el estrictamente segoviano. Como ya hemos adelantado, en la página 61, con el número 37, encontramos una versión de La entradita del amor, que Marazuela encuadra en el capítulo dedicado a las Canciones de Ronda. Los versos son muy semejantes a los recogidos por Luis Diego Cuscoy en el norte tinerfeño, si bien éste los considera dentro del folclore infantil, cuando la temática de la canción indica con claridad que estamos ante unas relaciones hombre-mujer de claro signo amoroso.
Los versos que recogió Marazuela en Escalona del Prado, antes de 1932, dicen así:
"La primera entradita / que el amor tiene: / "Santas y buenas noches / tengan ustedes. / La segunda se acerca / más al oído: / "Melosita del alma, / ¿cómo te ha ido?". / Y ella le contesta: / "Bien, a Dios gracias; / sólo me falta darte / las calabazas". / Esas calabacitas / yo no las quiero, / que me han dicho que tienes / amores nuevos".
La variante que recogió Cuscoy en El Sauzal, que forma parte de su valioso ensayo El folclore infantil y otros estudios etnográficos (Aula de Cultura de Tenerife, 1991), parece un calco de la de Marazuela: "La primera entradita / que el amor tiene: / Buenas noches, madama, / buenas las tiene". / A la segunda noche / se acercó al oído: / Buenas noches, madama, / ¿qué tal te ha ido?". A mí me ha ido bien / a Dios las gracias; / le tengo preparada / esta calabaza. / Esta calabacita / yo no la quiero, / que me han dicho que tienes amores nuevos".
 
La relación amorosa en este diálogo hombre-mujer se ve clara, máxime cuando a través de las estrofas que siguen salen a relucir ciertas connotaciones de carácter erótico ("Cuando vienes a verme, / vienes tan tarde, / que me estoy desnudando / para acostarme"), también presentes en las dos variantes. Cuscoy clasifica este género como Canción de Corro (página 63), junto a Mañana es domingo, La muñeca, La jardinera y otras, que sí pueden estimarse como clásicos y reconocidos divertimentos infantiles. En consecuencia se comprende por qué Pérez Vidal no recogió ninguna variante de La entradita del amor en su Folclore infantil. La razón está bien a la vista: nada tiene que ver con el cancionero infantil.
Las versiones segoviana y tinerfeña acaban con idénticos versos, dentro de esa fórmula encadenada que estructura toda la canción. Es decir: se toma el pie del último verso para iniciar la estrofa siguiente. De esta forma: "Si te estás desnudando / vuélvete a vestir, / que muchos malos ratos / paso yo por ti. / Si pasas malos ratos / me los perdonas / para eso eres el dueño / de mi persona. / Si tú eres el dueño / de mi persona / ven acá y dame un beso / blanca paloma". Son leves y escasas las diferencias entre una y otra variante.
Aunque con distintas denominaciones, este género amoroso de ronda también aparece en otros cancioneros peninsulares, como el de Cáceres, que tiene la particularidad de llevar estribillo: "La primera entradita / que el amor tiene: "Santas y buenas noches / tengan ustedes". Moral, moralejo, / todas las noches "rondal"... (Manuel García Matos, Lírica Popular de la Alta Extremadura, Barcelona, 1982, página 41, número 92). En el Cancionero Arroyano (Diputación de Cáceres, 1985), el género lleva el título de Las calabazas, aunque los versos no dejan lugar a dudas: "La primera visita / que un galán tiene: / "Santas y buenas noches / tengan ustedes". / En la segunda noche / le dice al oído: / "Buenas noches, mi dama, / ¿cómo te ha ido?". (Páginas 96 y 97).
En las Canciones zamoranas, de Miguel Manzano (1986), aparece una variante con rima diferente: "La primera entradita / que tiene el amor: / "Santas y buenas noches / niña, te dé Dios" (Página 26).
También Kurt Schindler, en su monumental Música y poesía popular de España y Portugal (Diputación de Salamanca, 1991, Hispanic Institute, Columbia University), recoge tres variantes, una en Cáceres (la más cantada) y dos en Soria. La número 648 presenta a juicio del autor "una línea melódica diferente" dentro de una modalidad que no duda en calificar como "tonada de tipo rondeño, muy extendida". El carácter erótico de los versos también aparece acentuado en la versión 379 (Cáceres): "A la segunda noche, / más al oído / le pregunta a la novia: / "¿Cómo te ha ido?"... Queda claro que no se trata de un simple juego infantil. Ver noticia completa...

PASACATRE

artículo de Elfidio Alonso sobre el pasacatre.
Fuente:http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008100100_5_173415__Firmas-Pasacate
ELFIDIO ALONSO
Vemos en Tenerife cómo La entradita del amor, género que nos llegó de la Península como canto bailable (amoroso, de relaciones hombre-mujer, aunque los niños pudieron tomarlo de los mayores para sus diversiones), aparece recogido por Cuscoy como "canto de corro" infantil, según variante que aún se conserva en buena parte del norte tinerfeño.

Sin embargo, a diferencia de las versiones peninsulares que hemos manejado, el tema de la entradita aparece aquí mezclado con un estribillo denominado pasacate, porque hace referencia a los pasos que los danzantes tenían obligatoriamente que dar en sus evoluciones coreográficas: "dos pasos pa adelante, / dos pasos pa atrás"...
Estamos ante un género independiente de nombre francés (´Pas-de-quatre´), aunque autores como el portugués Bertino Coelho Martins lo consideren una danza nacida en Inglaterra, en su libro "Música y danza tradicionales de Ribatejo" (Asamblea de Santarem, 1997). El género según este autor adoptó ese nombre al llegar a Francia, desde donde se proyectaría por toda Europa, alcanzando Portugal a finales del siglo XIX. Aunque en España no exista actualmente ninguna supervivencia folclórica con ese nombre (que sepamos), con la deformada denominación de pasacate o pasacatre sí es posible localizarla en Canarias.
La variante portuguesa, según Coelho Martins, lleva en el baile movimientos graciosos, en base a un poco frecuente compás de 12/8, lo que la emparenta con una rara versión que ofreció el grupo "La Musgaña", de compás 8/8, "único en la Península" según leemos en el folleto de la grabación (RES-CD 050, "En concierto", número 11) sobre una modalidad de Entradita. Dejamos abierta la posibilidad de que este género bailable, con una parte de polca y otra de jota (xotica), llegase a Canarias desde Portugal como danza de convite y galanteo.
Otra hipótesis tendría que ver con la consabida e inevitable serie de transculturaciones canario-americanas, puesto que Lauro Ayestarán, en "El folclore musical uruguayo" (Arca Editorial, 1967), clasifica al Pas-de-quatre entre las rondas de pareja, graves y vivas, con alternancia de movimientos alegres. Es decir: lo mismo que el modelo portugués que cita Coelho, y que también se conserva en Canarias, donde ha alcanzado una sorprendente preponderancia en los últimos años.
Dos hechos han contribuido a tan rápida y contagiosa difusión: las numerosas versiones discográficas realizadas, y, en consecuencia, una rápida asimilación por parte de la gran mayoría de grupos folclóricos que ha conseguido llevar "El pasacate" a los escenarios, parrandas y romerías. Ya no estamos en los reducidos ámbitos de la canción de ronda o en los corros infantiles, sino que tal género bailable ha cambiado su funcionalidad en Canarias, alcanzando cotas de popularidad difícilmente imaginables para una simple letrilla, sin música, que recogió Luis Diego Cuscoy en su citado libro, amén de ese afortunado injerto del estribillo propio de los pasacates: "Dos pasos palante, / dos pasos ´patrás´"...
Creemos que fue el grupo tinerfeño "Verode" el primero en llevar al disco "El pasacate" ("Folclore canario", Aries, 1979), con la misma letra de La entradita del amor, de Luis Diego Cuscoy. Más tarde llegarían nuevas versiones discográficas como la de la AFU (Manzana, 1987); la del grupo victoriero "Añate" (CCPC, 1994); la de "Guantejina" (Acentejo, 1995), que ofrece este interesante comentario: "Versión recogida por Candelaria de León, desde muy pequeña, en bailes de salón que se hacían en casas particulares de Tejina". Y la de la Rondalla "El Escobonal" (Acentejo, 1996), entre otras.
Por último, y como curiosidad, decir que la cantante tinerfeña Cali Fernández ha interpretado La entradita del amor en un disco de Paco Díez, titulado "Más que un oficio" (Several Records, 1997, SRD-20, número 5), lo que viene a confirmar que también en la Península se viene produciendo idéntico fenómeno que en Canarias con ese especie de resurrección de un género estimado como menor, pero contagioso y vivaracho. Misterios del folclore
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